A la memoria de Octavio Navarrete Gorjón. Luchador social incansable, escritor y cronista de Coyuca de Benítez, Gro. Poco se ha escrito sobre la presencia y legado de la población asiática en Nueva España (y en México). Su proporción fue ínfima dentro del total de habitantes, sin embargo, en Acapulco y sus alrededores tuvo cierta …
El cacicazgo de la familia Moctezuma de Chilapa, Gro. Origen y genealogía
La familia del emperador Moctezuma Xocoyotzin fue, sin duda, la más favorecida de las parentelas de la antigua nobleza indígena, tanto social como económicamente. Le fueron asignadas tierras patrimoniales y un importante número de indios tributarios. Su riqueza era superior a la de cualquier otra familia noble indígena, aunque probablemente menor a la que poseía antes de la conquista. Ya entrado el siglo XVII los descendientes de Pedro e Isabel Moctezuma, hijos de Xocoyotzin fueron, además, agraciados con títulos nobiliarios que aún son reconocidos por la monarquía española. A los de Isabel se concedió el título de Condes de Miravalle; y a los de Pedro, el de Condes de Moctezuma. Evidentemente el linaje era mucho más extenso y no pocos de sus integrantes consiguieron canonjías. Una rama de la familia se extendió y echó raíces en Chilapa.
Intriga y fandango en La Quebrada de Acapulco. Peripecias de Mariano Tabares, un mulato conspirador, 1787-1811
A mediados de 1811 el movimiento armado encabezado por José María Morelos, cuyo objetivo era independizar a la Nueva España, estuvo a punto de fracasar. En su seno surgió una revuelta con el propósito, aseguró el escritor Carlos María de Bustamante, de “asesinar a todos los blancos y personas decentes y propietarios, comenzando por el mismo Morelos”. Ignoro con precisión el alcance que tuvo la conspiración, pero con base en el dicho de Bustamante, contemporáneo del suceso, estimo que involucró a más de mil hombres, la mayoría habitantes de las jurisdicciones de Acapulco, Coyuca y Tecpan, en la costa del Pacífico novohispano. Los insurrectos tuvieron algunas escaramuzas con las tropas que Morelos había dejado en Acapulco al mando de Julián de Ávila, sin embargo, fueron derrotados. El líder de los sediciosos fue un orgulloso mulato acapulqueño, cuya historia voy a narrar.
Gran bestia y fenómeno extraordinario de la naturaleza. Martín Antonio Salmerón Ojeda, el Gigante de Chilapa, 1770-1813.
A principios de noviembre de 1796 un episodio insólito alteró la cotidianidad de los habitantes de la capital del virreinato de la Nueva España, el cual quedaría grabado en la memoria colectiva por varios años. Se trató de la presentación del hombre más alto hasta entonces registrado en los anales de la historia novohispana, quien llegó acompañado de un capitán muy bajo de estatura “regordete, cabezón, con grandes patillas rojas”.
